Te gastaste un dinero en la web, quedó bien, la enseñas sin vergüenza. Y sin embargo pasan los meses y de Google no entra prácticamente nadie. Es una de las situaciones que más me encuentro, y casi nunca tiene una única causa.

Antes de nada, una cosa que conviene separar desde el principio: que una web esté bien diseñada y que una web traiga clientes son dos trabajos distintos. Relacionados, sí, pero distintos. Se pueden hacer los dos bien, se puede hacer uno bien y otro no, y lo segundo es lo habitual.

Una web bonita no es una web visible

Cuando alguien diseña una web, el objetivo suele ser que se vea bien y que transmita lo que hace la empresa. Eso está perfecto. Pero Google no entra en tu web como entra un cliente: no ve el diseño, no valora si los colores combinan, no se emociona con la animación del banner. Lee texto, estructura y enlaces, y decide para qué búsquedas tiene sentido enseñarte.

Por eso una web puede estar impecable a la vista y ser casi invisible en Google. Y al revés: hay webs bastante feas que llevan años recibiendo llamadas todos los días porque están bien montadas por dentro y dicen con claridad a qué se dedican.

El diseño convence a quien ya ha llegado. El SEO se ocupa de que llegue alguien.

Qué suele estar fallando de verdad

Cuando reviso una web en esta situación, lo primero que miro no es la web en sí, sino si existe para Google. Suena básico, pero te sorprendería la cantidad de veces que el problema está ahí.

Se comprueba rápido: busca en Google site:tudominio.com (con tu dominio, sin espacios). Eso te enseña qué páginas tuyas tiene Google guardadas.

  • No sale nada: Google no tiene tu web indexada. Puede ser una web muy nueva, o puede haber algo bloqueando el acceso, que es más común de lo que parece cuando se pasa de una web en pruebas a la definitiva.
  • Salen muy pocas páginas: tienes contenido que Google no está considerando.
  • Salen todas y aun así no entra nadie: entonces el problema no es la indexación, es para qué búsquedas apareces.
Un detalle que pasa más de lo que debería

Durante el desarrollo se suele bloquear la web para que Google no la indexe a medias. Si ese bloqueo no se quita al publicar, la web queda invisible indefinidamente. Meses de trabajo funcionando de cara al público y sin existir para el buscador, por una casilla.

Aparecer, pero para lo que no toca

Este es el caso más frecuente entre webs que están bien hechas. Google sí te conoce, pero te enseña para búsquedas que no traen clientes: el nombre de tu empresa, alguna frase suelta del texto de la home, o términos tan generales que quien busca eso no está pensando en contratar nada.

Aparecer por el nombre de tu empresa es lo mínimo. Significa que quien ya te conoce te encuentra, pero no te trae nada nuevo. El tráfico interesante llega de las búsquedas donde alguien describe un problema que tú resuelves, sin saber todavía que existes.

Aquí entra lo que se llama intención de búsqueda, que es más simple de lo que suena: qué quiere en realidad la persona que escribe esa frase.

Lo que escribeQué está haciendoQué necesita encontrar
"qué es una reforma integral"Informándose, aún sin decidirUna explicación honesta, sin prisa por venderle
"reforma integral piso precio"Comparando y haciendo númerosRangos, factores que influyen, ejemplos
"empresa reformas Oviedo"Buscando a quién llamarQuién eres, qué haces y un teléfono visible

Muchas webs solo cubren la última fila, y a veces ni eso. Si únicamente tienes una home que dice lo buenos que sois y un formulario de contacto, estás compitiendo solo por el último paso, que es justo el más disputado.

Si vendes en una zona, el mapa va aparte

Si atiendes en un local o trabajas por zona, hay algo que mucha gente no tiene en cuenta: el bloque de resultados del mapa y los resultados normales funcionan con reglas distintas.

Puedes tener la web perfectamente optimizada y no salir en el mapa, porque ahí manda sobre todo tu ficha de Google: qué categoría tienes puesta, si los datos están al día, si hay fotos recientes, si respondes las reseñas. Y al revés: he visto fichas muy bien trabajadas que se llevan llamadas todos los días mientras la web apenas recibe visitas.

Lo importante: para un negocio local, el mapa suele estar por encima de la web en la pantalla del móvil. Si no estás ahí, poco importa lo demás. Es justo el trabajo que hago en SEO local: dejar la ficha en condiciones antes de tocar nada más.

Páginas de servicio que no existen

Esto es de lo más habitual en webs bien diseñadas. Se hace una home preciosa, un "quiénes somos", un formulario de contacto, y todos los servicios metidos en una sola página con tres párrafos cada uno.

El problema es que Google necesita algo que enseñar. Si ofreces cinco cosas distintas y las cinco están en la misma página, no hay nada específico que pueda posicionar para cada una. Y si alguien busca justo uno de esos servicios, va a encontrar a quien tenga una página entera dedicada a explicarlo.

Regla sencilla

Cada servicio por el que quieras que te encuentren necesita su propia página, con espacio suficiente para explicar qué incluye, cómo funciona, qué dudas suele tener la gente y cómo contactar. Un párrafo en la home no compite con eso.

Lo técnico: menos glamuroso, más determinante

La parte técnica no se ve, y por eso se descuida. Pero es la que decide si todo lo demás llega a contar. Lo que suelo encontrar:

  • Velocidad de carga. Sobre todo en móvil, y sobre todo con imágenes que se subieron tal cual salieron de la cámara. La gente se va antes de que cargue.
  • Títulos y descripciones sin tocar. Páginas que salen en Google como "Inicio" o directamente con el nombre de la plantilla. Es el escaparate del resultado y muchas veces está vacío.
  • Textos dentro de imágenes. Se ve bonito, pero Google no lee lo que hay dentro de una imagen.
  • Contenido duplicado. Frecuente en tiendas online en PrestaShop: la misma página accesible desde varias direcciones distintas, y Google sin saber cuál es la buena.
  • Redirecciones mal hechas tras un rediseño. Si cambiaste de web y las direcciones antiguas se quedaron dando error, perdiste de golpe lo que hubieras conseguido hasta entonces. En webs de WordPress es de lo que más me toca arreglar.

Ninguna de estas cosas se aprecia mirando la web desde fuera. Por eso pasa tanto que una web "está perfecta" según todo el mundo y sin embargo no funciona.

Qué revisar antes de contratar a nadie

Antes de gastarte dinero en una agencia o en cualquier servicio, hay cosas que puedes comprobar tú mismo en un rato. Te van a servir para saber de qué estás hablando cuando alguien te haga una propuesta.

  • Busca site:tudominio.com en Google. Comprueba si tus páginas están ahí y si los títulos que salen dicen algo útil.
  • Busca lo que buscaría un cliente. No el nombre de tu empresa: el servicio que ofreces, tal cual lo diría alguien de la calle. Mira quién sale y qué tiene esa web que tú no tengas.
  • Abre tu web en el móvil con datos, no con wifi. Cuenta mentalmente cuánto tarda. Si te impacientas tú, imagina alguien que no te conoce.
  • Revisa tu ficha de Google. Categoría, horario, teléfono, fotos, reseñas sin responder. Si llevas más de un año sin entrar, ahí hay trabajo.
  • Mira si tienes Search Console. Es gratis y te dice exactamente por qué búsquedas apareces. Si nadie te lo ha configurado nunca, ya sabes algo.
  • Cuenta tus páginas de servicio. ¿Tiene cada servicio la suya, o están todos apretados en la home?

Con eso hecho, cuando alguien te proponga un plan vas a poder preguntar cosas concretas en lugar de aceptar una propuesta genérica.

Cuándo el problema no es el SEO

Sinceramente, no siempre lo es, y creo que conviene decirlo aunque sea a lo que me dedico.

Si ya recibes visitas desde Google y aun así no llega nadie, el problema está en la web, no en el posicionamiento: puede que no se entienda qué haces, que el contacto esté escondido, que el formulario pida demasiado o directamente no funcione. Eso se arregla tocando la página, no trabajando la visibilidad.

Si vendes algo donde nadie busca activamente, tampoco. Hay productos y servicios que no tienen demanda en el buscador porque la gente no sabe todavía que existen. Ahí el SEO no es la herramienta, y quien te prometa lo contrario te está vendiendo humo.

Y si necesitas clientes este mes, el SEO no llega a tiempo. Tarda meses en notarse. Para eso están las campañas de Google Ads, que aparecen desde el primer día, aunque haya que pagar cada clic.

En resumen

Si tienes visitas pero no contactos, arregla la web. Si no tienes ni visitas, trabaja la visibilidad. Y si necesitas resultados ya, ninguna de las dos cosas va a ir lo bastante rápido: eso es publicidad.

Por dónde empezaría yo

Si estuviera delante de tu ordenador, el orden sería este: comprobar que Google tiene tu web, ver por qué búsquedas apareces hoy, mirar si tienes páginas que puedan competir para lo que vendes, y revisar la ficha de Google si trabajas por zona. Con eso ya se sabe si el problema es de visibilidad, de contenido o de la web en sí.

Lo que no haría es contratar un plan mensual sin haber hecho antes ese diagnóstico. Es lo que más veces he visto acabar mal: meses pagando por acciones que no atacaban el problema real, porque nadie se paró a mirar cuál era.

Si quieres que lo mire yo

Reviso tu web, te digo qué está pasando y qué tiene prioridad. Si al final no necesitas contratar nada, también te lo digo.